Ezequiel 25:17: Lo de 'Bro'
— ¡Di ‘Bro’ una vez más, di ‘Bro’ una vez más! ¡Te reto dos veces, cabronazo! ¡Di ‘Bro' una maldita vez más! —vocifera un Jules imaginario, empuñando el arma con determinación.
Colega, amigo, güey, hermano, compadre, camarada, socio, mano, cofrade, compañero, ñaño, weón, pana, cerote, boludo, cuate, parcerito, pibe, carnal… Una plétora de sinónimos brota de la lengua sometida al éxtasis cantado por Charlie García en la «Ruta del Tentempié». Indomable por su condición libérrima, más creativa que cualquier inteligencia artificial, astuta, osada, tierna y temida, la lengua es incapaz de ser tomada, mutando y transformándose eternamente. Y ya mucho antes de que Jules Winfield estudiara con esmero el Curso de Lingüística General de Ferdinand de Saussure, supo que este carácter mágico propio de la lengua y el habla era -y es- una innata condición carente de óbice alguno. Así las cosas, a Jules no le incomodaba ver el imperecedero juego de la palabra aliada con la semiótica y un conjunto de sonidos de un idioma proteico cuya esencia parecía gravitar en torno al milagro de la alegría hablada. Hasta que un día percibió que ‘Bro’ suplía toda graduación y estratificación de afecto hacia el otro, mancillaba el colorido plumaje de la belleza tonal y significada. ¿Bro? ¿De verdad? Se decía Jules Winfield con cara de haber probado algún producto caducado. Negando abatido con la cabeza, Jules no daba crédito al triunfo de un metaplasmo enclenque, una expresión masculinizada e inflada con manifiesto aire de espíritu individualista que desactivaba la posibilidad plural, comunitaria y hasta femenina. No se trataba, como pensó en un primer momento, de una cuestión generacional que bien podría servir como garante de una cierta legitimidad sospechosa. No. Más bien, pensó, anglicismo aparte, que quizá también aquí se hallaba ante un signo propio de nuestro tiempo, del nuevo medievo donde se asomaban referencias a perturbadoras hermandades emanadas de una virtualidad igual de inquietante. Desencantado, sin siquiera esperar respuesta alguna frente a una posible embestida colorida, frugal, no tuvo otra alternativa que desenfundar su rotunda declaración a favor de la poesía frente a la palabra ‘Bro’.
Texto by W.
Ilustración by maseOne

Comentarios