Willie Colón
En alguna ocasión, Leonardo Padura consideró que Willie Colón (1950-2026) era un dios imprescindible dentro la mitología de la salsa. No se podía atinar mejor porque sin el Malo del Bronx -que era «malo por tener corazón» , como bien nos recordaba la letra de alguna canción suya- no se entendía el apogeo de una salsa citadina, inquieta, explosiva como subversiva y elevada a una potencia que se avistaba ya en sus primeros compases cuando, con trombón alzado y Héctor Lavoe a su costado, se percibía una renovación de calado. Hijo del ghetto y de una minoría condenada a la marginalidad, Willie Colón no cejó desde sus comienzos en poner de relieve la realidad cruda sobre una partitura bailable y cuya dialéctica anunciaba el surgimiento de la denominada salsa intelectual que, posteriormente, recorrería junto con Rubén Blades hasta casi considerarse un nuevo género literario. Sátira, crónica, entremés, relatos, epístolas, ópera…Todo era fungible...




