Veranear
Hay ciertos verbos que nos inducen al deseo, ya sea por su apariencia, distancia o la intrínseca capacidad de dinamitar los moldes temporales y metafísicos mediante su conjugación. Veranear es uno de ellos. Al instante emerge desde su faceta simbólica un cielo despejado, el imperioso sol, una sombrilla clavada en la arena. «MEOW! KEOW-KEOW! HA-HA-HA!». Y el chillido lejano de las gaviotas, claro está. Sin embargo, signo lingüístico y significado no siempre se solapan armoniosamente. Así las cosas, según el diccionario de la Real Academia Española, veranear significa «pasar las vacaciones de verano en un lugar distinto de aquel en el que habitualmente se reside». Con ojos achinados leo y releo, concentrado, una y otra vez el concepto tras el verbo, sus fronteras y parámetros que parecen condenar a una palabra tan libérrima, bellamente subversiva. Leída así, veranear parece estar al alcance de unos pocos en comparación con la población mundial, asemejándose a un privilegio que creía extinto tras la Revolución Francesa. Pero también la manifestación de un choque frontal entre experiencia y palabra, un showdown dialéctico con miras a no tener cabida una conciliación siquiera con resolución de la ONU de por medio. Descansar, holgar o recrearse son algunos sinónimos sugeridos por el léxico. Sin embargo, ninguno de estos convence, no es capaz de suplantar una palabra cuyo sentido no se limita a la quietud, la pasividad que es punto de partida, motor de reacción requerido para la creatividad, la acción. Vacacionar, verbo usado allende los mares, tampoco me seduce, pese a su lacónico y acertado concepto. Es una imagen todavía muy borrosa y carente de referencia alguna a la estación estival. Pero veranear en el propio barrio, en nuestra ciudad y su playa urbana, sin abandonar nuestro hogar y sin deshacer maleta alguna, ¿era un error el empleo este verbo tan radiante y alegre, carente de cercos temporales? «Bah», sentencio. Y cual Robespierre tacho la definición impuesta por la Real Academia Española. Veranear. Sin más.
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